24-11-2005

.: ¿PAIS MODERNO? ¡¡¡POR FAVOR!!! :.


(Nota: las traducciones están dirigidas a los jaguares latinoamericanos. Los aludidos, favor disculpar la vulgaridad del vocabulario, por eso les traduzco, para que se sientan como en casa)

Sé que lo más extrañaré de mi país cuando llegue el momento de alejarme, será el paisaje, eso mucho más que a la gente. El paisaje simplemente, porque es bello por el sólo hecho de sostenernos, de dejarnos habitarlo pese a la falta de respeto, el maltrato consecutivo e indiscriminado que le damos. Y me incluyo porque más de alguna de mis acciones diarias, deben agredirlo, como tomar micro o metro, aunque cada vez opto más por mi fiel "chancha" (traducción: mountain bike.)
Tengo claro que es un tema de costumbre, de "mala costumbre".
El paisaje, ¡¡¡claro que sí!!! Chile es un país maravilloso, tan variado como pocos en el mundo, con una distribución geográfica envidiable, admirada y respetada por los turistas extranjeros, porque en honor a la verdad, muchos compatriotas aún no ponen en práctica los modales que se supone tienen, ni la higiene, y mucho menos han tomado conciencia de lo afortunados que somos. Ese es tema viejo, añejo, conocido, pero aún no RECONOCIDO ni modificado.
Por lo mismo, no puedo ser cínica y decir que extrañaré a "la gente de mi país", porque me da rabia que auto calificándose de PAIS EN VIAS DE DESARROLLO, con un crecimiento anual mayor al 5%, con índices de cesantía menores que los de Alemania, con tratados de comercio bakanes (traducción: super cool), país moderno presto a elecciones que podrían darnos como presidenta a una mujer, etc., etc., etc. Me pregunto: ¿CÓMO ES POSIBLE QUE SIGA ENCONTRANDOME CON WUEONES FLOJOS Y COCHINOS INCAPACES DE DAR 2 PASOS MÁS Y BOTAR EL ENVOLTORIO DEL DULCE EN EL BASURERO?
Odio esa maldita (traducción: fucking’) respuesta: "Bueno, si alguien va a limpiar después, así que... ¿pa’ qué hací tanto atao’?".
¿Qué se creen, que le están haciendo un favor alguien? ¿Que le están dando pega? ¿Acaso les gustaría que pasara por fuera de sus casas, de sus DFL2, tirando cuanto papel me estorbara en los bolsillos o peor aún, escupiendo peor que guanaco, dejando esa asquerosa viscosidad a la entrada de su puerta?
Perdí la cuenta de las veces que le he dicho a distintas personas: "Señor(a), se le cayó un papel" o "Hay un basurero ahí, por sí acaso". Y nótese, que digo "Señor(a)" porque eso se creen.
Esto me supera, me da rabia, me empelota, por lo mismo, tiempo atrás opté por no quedarme con las palabras en la boca y pensando en: "que ganas de dejarlo en vergüenza para que aprenda".
En otros momentos, he recogido yo misma algún envoltorio de chicle o palito de helado y se lo he entregado en propia mano al DUEÑO DESCUIDADO que sin mala intención lo EXTRAVIÓ en la vía pública.
Creo que es un ejercicio sano, no le hago mal a nadie y tengo la esperanza que aunque sea uno de los que han tenido la mala suerte de toparse conmigo, lo piense un poco antes de hacerlo la vez siguiente. Aunque también sé, que hay quienes jamás aprenderán.
No sé si mi molestia se agudiza cuando veo esto en la playa, en los camping, en los parques nacionales, o en el metro, la micro, la calle o una plaza. Sea donde sea, no comprendo el afán de respetar y amar tan poco el lugar donde vivimos.
Hay una salvedad para esto, pues no es la idea meter a los 15 millones de chilenos en el mismo saco, primero porque no hay un saco tan grande, excepto los sacos de Wue... mencionados antes. Y segundo, porque sé que hay otros que como yo, comparten esto porque los he visto enfrentando a esos terroristas del paisaje chileno.
El tema es que hay "gente" así y precisamente son estos personajes los que se llenan la boca hablando con términos ingleses, pasando por altos ejecutivos con post grados y magisters en las más prestigiosas (traducción: top) universidades extranjeras, también señoras de autoridades, hijitos de papá vestidos de pie a cabeza con la ropa de marca que está de moda, ingenieros (por citar una especialidad) tan de terno y corbata, mamás que delante de sus hijos no hallan nada mejor que hacer de las veredas el mejor vertedero clandestino, niños que aprenden de sus familiares o vecinos a hacer esto mismo, y así podría estar citando por laaaargo rato.
¿Han notado que la gente mayor, no suele hacer esto? Haciendo memoria, jamás me ha tocado un caso, al menos no al lado mío, aunque he visto un par de casos desde lo lejos. Pero en términos generales, suelen ser más prudentes y respetuosos.
Tal vez ocurra una suerte de milagro y los aludidos al llegar a los cincuenta y tantos se transformen. Uff, eso sería asombroso, pero lo veo poco probable.
Mientras esto sucede, advierto que NO acallaré mis frases emblemáticas. Así que Señor (traducción: Sir), Señora (traducción: Mistress), Señorita (traducción: Miss), Jóvenes (traducción: Guys... que no es lo mismo que Gays), etc. etc. etc., no teman gastar las suelas de sus zapatos importados, caminar unos pasos extras y depositar lo que no les sirve en los lugares debidos.
No les pediré que amen nuestro país, porque eso es sería demasiado pretencioso, y el amor no se pide, se siente o no.

:: BIENVENIDAS ::


¿Qué mueve a las personas en ese afán por recobrar el tiempo y todo lo que esto incluye (con esto me refiero a todo: cosas, sentimientos, sensaciones, situaciones, ellos mismos, etc.)? Ni idea, aun cuando lo que sí tengo claro, es que esto es algo que sucederá efectiva e infinitamente.
En mi caso, he experimentado algo así, no con zapatillas de lona como le ocurrió a una amiga, sino con "las peras".
Recurriendo a mamá, ella cuenta que desde bebé sentí una repelencia casi exagerada hacia ellas. Comenta que trataba de dármelas de distintas formas, pero jamás hubo caso, el rechazo era instantáneo. Las molía para dármelas como puré, me hacía el típico avioncito, que despegaba del plato y viajaba hacia mi y yo... mmmbuac.. de regreso al mundo exterior... plasmadas en su delantal. Trató de disimular el sabor bañándolas con chocolate, aromatizándolas con canela, pero nada.
Ya más grande, teniendo conciencia del gusto y con poder de decisión, tampoco las comí. Siempre las comparé con la sensación que queda en la boca cuando por algún motivo, tragas arena (típica situación: cuando en la playa, algún cabro chico no encuentra nada mejor que ponerse a sacudir su toalla frente a uno mientras tomas un helado, disfrutas una manzana confitada o una siempre dulce y crujiente palmera).
De esa forma definía las peras. Para mí era como comer arena, no me agradaba su granulosidad, la textura de su carne y menos la de su cáscara tan áspera y poco tierna. Sucedía también que cuando me servían tutti frutti, antes de llevarme la primera cucharada a la boca, ya sabía que algo desagradable venía en rumbo. Lamentablemente, en estos casos, como una es gente, bien educada y todo eso, comía sin reclamar aunque en mi interior pensaba que más tarde, nada me salvaría de la indigestión.
Recuerdo un almuerzo en casa de una amiga. Sus padres se esmeraron en un producido almuerzo, esos típicos del sur, donde comes hasta por las orejas. La cosa es que llegado el postre, el tío colocó una fuente de "..." sobre la mesa. Yo, niña buena por no decir otra cosa que podrán imaginar, tomé una de esas, y pese al suplico de mi estómago, la comí entera, con cáscara y todo. Esos son momentos en que una se prueba a sí misma ;)
Y como si esto no fuese suficiente, me ofrecieron otra más. Al parecer mi cara de "gracias por el postre, estaba rico" dio pie para esto. Ahí si que preferí quedar por rota y la rechacé de plano, aunque no en forma directa, más bien lo disfracé con la excusa de que estaba muy rica pero era suficiente para mí, jaja, que mentirosa fui!
Para más de alguien esto puede sonar exagerado, escandaloso incluso, pero si hubiesen estado en mi lugar, me entenderían.
Sin embargo, y por alguna razón que ni yo sé decir, hace un tiempo atrás -harán casi 2 meses- como peras. Fue así, tal cual, de un día para otro vi unas en la frutera, tenían rico aroma, estaban como perfumadas. Tomé una y la comí. La disfruté, estaba rica, era menos granulosa de lo que yo siempre dije, si hasta la cáscara me resultó suave. La más sorprendida con esto fue mamá, sobretodo porque ella dejó de comprarlas porque como era la única que las comía, a veces hasta se echaban a perder.Ahora bien, tampoco es un tema que como peras todos los días o que las cambié por alguna otra fruta que comiera antes, pero las como y me gustan, y si voy a algún lugar y me las sirven... "bienvenidas".
Pienso que este tipo de cambios a cerca de la forma como percibimos las cosas, tal vez tenga relación con la necesidad de superar etapas y experimentar con lo que nos produce alguna aversión o con la simple sensación de sentir que tenemos la capacidad de crecer.

11-11-2005

:: CONFESIONARIO ::

Necesito hacerlo. Siento un deber, mejor dicho, es mi obligación hacerlo. Lo confieso, aún sin vergüenza, pues creo que mi pecado ha sido dejarme llevar por la historia de uno y de otro, por lo que un otro como yo, escribió.
No logro llegar a un consenso conmigo misma acerca del castigo que merezco. Es más, ni siquiera sé si existe un apremio para quien se conmueve con un par de relatos anejos, los lleva a la juguera, los licúa y sirve un tercer escrito distinto de los dos primeros.
Algo así es lo que “El actor” resultó. Jamás supe a quien pertenecían los relatos, puesto que me llegaron en completo anonimato.
Como sea, léanlo y si tienen tiempo, denme su parecer, si consideran que soy culpable o por el contrario, si es que deciden tomar esta iniciativa para escribir una cuarta historia sobre las 2 primeras y la mía, “la historia robada”.
Para comenzar, ésta:

El actor

Despertó temprano, rompiendo con la rutina de dormir hasta las 11 de la mañana. Los deseos por aprender ese texto eran enormes, aún cuando la historia traía recuerdos tristes de su infancia.
Se levantó, caminó por el pasillo de la casa y llegó a la cocina, abrió el refrigerador, cogió una manzana y una caja de leche. Sirvió un poco en un vaso y volvió a su habitación. Se sentó en la cama, dejó el vaso y la manzana en el velador, tomó el texto y comenzó a leer:
» ¡Ya es hora!

- ¿Hora de qué?

» Podemos entrar a ver a tu madre, aunque sólo un ratito.

- ¡Ah! me quedé dormido... pero vamos, vamos que quiero verla. ¿cómo habrá amanecido hoy mi viejita?


Sus ojos se llenaron de lágrimas, dejó caer las hojas al suelo y en un acto reflejo, tomó el vaso del velador y bebió unos sorbos. Se sintió calmado y retomó la lectura.

... Caminaron hacia la habitación de enfermos y al entrar la vieron. El comentó:
- ¡Parece de cera! Tiene la boca entre abierta.


Esta vez lloró sin consuelo, sin embargo leyó hasta el final. Era la primera vez que conseguía hacerlo y pese al dolor que le producía esa obra, se sintió orgulloso de haber logrado una meta que creyó no poder alcanzar.
Carola Arévalo P.
(marzo - 2004) ©

:: EL POR QUÉ DEL POR QUE ::

Tengo la convicción que los bloggs son una buena, bonita y barata idea. Vaya esto a quien encendió la cyber-ampolleta.
He leído un par, algunos de amigos, pero la mayoría de “NN’s” que suelen resultar más interesantes pues se leen con algo de distancia, aunque al final todo termine siendo una percepción personal en absoluto subjetiva que manda a la misma... &#@/!? cualquier huella de imparcialidad.El punto es que el impulso fue mayor y las ganas de probar suerte me trajeron aquí. La idea es... eeeeeeehhh... mmm... o seaaaa... como decirlo???... Sólo ser parte de este algo y compartirlo con estos algunos.